Reseña: La marca del meridiano (Lorenzo Silva)

por Montse Martín
Publicada el 12 May, 2020
La marca del meridiano

Suscríbete a nuestro boletín semanal

Recibirás cómodamente en tu correo nuestro boletín semanal con reseñas, novedades editoriales, recomendaciones, series literarias, sorteos y mucho más.

quiero suscribirme

 

Opinión personal

 

El cadáver de una persona aparece colgado de un puente con evidentes signos de tortura. Es un guardia civil retirado y, casualmente, el primer maestro del brigada Vila.

 

Él es el encargado de la investigación, pero no puede dejarse influir por la relación que tuvo con la víctima en el pasado.

 

¿Qué se esconde detrás de este asesinato? ¿Será capaz Vila de hacer frente a sus «demonios» y exorcizarlos?

 

No me gustan los libros que vienen avalados por un premio. Y de todos ellos, el Planeta el que menos. Sé que a muchos os pasa lo mismo. Pero en este caso, además, hay otro factor: yo no puedo creerme que ningún miembro del jurado no supiese, cuando leyó la novela, aunque se presentase con seudónimo y se le cambiase el nombre a los protagonistas, que era una obra de Lorenzo Silva, por una razón muy simple: la forma de actuar de Vila es inconfundible. 

 

No voy a entrar a discutir, porque eso ya lo hago en privado, si las  editoriales que dan premios dotados de una cantidad económica a tener en cuenta, les encargan a autores reconocidos una obra concreta para darle mayor prestigio al premio en cuestión, porque eso daría para estar hablando miles de horas. Mi opinión me la guardo, pero lanzo el guante para saber lo que opináis vosotros.

 

Lo que más me ha gustado es que se reconozca la novela negra como un género a la altura de cualquier otro, porque somos infinidad los lectores a los que nos encanta este género. No es la primera vez que se entrega este premio a una novela de este tipo; antes lo habían recibido Vázquez Montalbán por Los mares del sur y Francisco González Ledesma por Crónica sentimental en rojo

 

Con el premio, además, se valora la buena novela negra que se está haciendo en estos momentos en nuestro país; no solamente en los países nórdicos y en los Estados Unidos se escriben buenas obras de este estilo; en España hay muchos escritores a la altura de estos y aquellos (e incluso mejores).

 

Soy una adicta a la pareja formada por Vila y Chamorro, pero El asesino de La Pedrera de Aro Sáinz de la Maza me impresionó tanto que, al leerlas tan seguidas, siempre tendemos a comparar, y, en este caso, Lorenzo Silva, a pesar de que le tengo un cariño especial porque lo llevo siguiendo desde su primer libro de la serie y porque es mi paisano, sale perdiendo. Seguramente si Milo Malart no se hubiera cruzado en mi camino, este libro tendría una valoración más alta, porque es muy bueno, pero no tanto como el otro.

 

La marca del meridiano es el sexto libro protagonizado por Vila y Chamorro y, aunque no es imprescindible leer los libros por orden (como en otras series), sí es recomendable. Los anteriores son: El lejano país de los estanques, El alquimista impaciente, La niebla y la doncella,  La reina sin espejo y La estrategia del agua, a los que hay que añadir Nadie vale más que otro (una colección de cuatro casos que el autor había ido escribiendo a lo largo de los años, que se intercalan temporalmente con algunas de las novelas).

 

Ambientada en La Rioja, Cantabria y Barcelona, los hechos se suceden en octubre de 2011, en un período de tiempo corto, pero eso no le imprime una mayor agilidad a la obra.

 

Escrita en primera persona, con un narrador/personaje, Vila, siguiendo un orden cronológico lineal (roto por flashbacks y el racconto del epílogo, algo que me ha sorprendido mucho, porque estos siempre suelen ser para informarnos de lo que pasó después y aquí es para relatarnos lo que sucedió antes), está estructurada en veinte capítulos y un epílogo, en los que el autor aborda todos los temas candentes en nuestra sociedad: desde la crisis económica a las redes sociales, pasando por la prostitución, el narcotráfico, la corrupción en las fuerzas y cuerpos de seguridad y otros temas de la misma enjundia, como el «conflicto centralismo-independentismo» o las «supuestas malas relaciones entre madrileños y catalanes»; también hay espacio para tratar el tema de la lucha armada (me niego a escribir las siglas de una «pandilla» de asesinos). Cada capítulo lleva su correspondiente título, que es el que nos introduce en el tema que se va a abordar en el mismo. 

 

Con una prosa y un vocabulario muy cuidados, aunque con un estilo directo y fluído, la trama está muy bien armada y el ritmo es rápido (Silva es un maestro del género y sabe cortar los capítulos en el momento justo, para que no podamos parar de leer; además, nos va dejando pistas, algunas que nos hacen dudar de todo, y consigue mantenernos enganchados al libro).

 

Los personajes están perfectamente conseguidos y notamos su evolución, ya no a lo largo de la novela, también a lo largo de la serie: Vila, descreído, filosófico, irónico, mordaz; Chamorro, su compañera desde hace quince años y su contrapunto, la única persona que está a su altura y consigue darle la réplica perfecta; Arnau, el agente que empezó con ellos como un novato y que ha conseguido hacerse un hueco en la pareja (que ya parece más un trío). Además, en esta obra conocemos lo que lleva atormentando a nuestro protagonista durante muchísimos años, algo que me ha impactado mucho (tanto lo relacionado con su trabajo como con su vida personal). No puedo olvidar mencionar que los diálogos entre Vila y Chamorro, o entre los tres, son lo mejor del libro y lo que hace a este escritor inconfundible, igual que los monólogos interiores del protagonista. 

 

Los escenarios y los ambientes muy logrados; en este caso, lo que más me ha impresionado son los interrogatorios, que están a la altura de los de los maestros americanos del género de los años cuarenta.

 

El desenlace inesperado e imprevisto. No estoy totalmente segura, pero casi:  es posible que sea la primera vez que leo una novela con un final así; estamos acostumbrados a los giros narrativos de los autores, pero Silva ha ido un paso más allá y ha escrito uno completamente redondo (que, en mi caso, es el que me gustaría que sucediera en la vida real).

 

Ya he mencionado anteriormente como me ha sorprendido el epílogo: siempre es para explicarnos qué pasó después… En este caso no: aquí nos cuentan qué pasó antes, para que entendamos el conflicto interior que acarreaba Vila desde hacía muchísimos años y por qué él es así.

 

Algo que no puedo dejar pasar es la importancia de la música en el libro y, aunque la mayoría de las canciones que aparecen no son de mi estilo, he de reconocer el buen hacer del autor escogiéndolas, porque tienen una relación crucial con el argumento.

 

En cuanto al título, que lo dejo para el final porque no está puesto ahí gratuitamente, para mí tiene dos explicaciones posibles: no hay una línea que separe Madrid de Barcelona y que nos haga diferentes a los unos de los otros; la segunda ¿debemos cruzar o no la línea o antes debemos pararnos a valorar las consecuencias futuras?

 

Resumiendo: un libro muy bueno, que he disfrutado durante su lectura y cuando alguien escribe tan bien, como es el caso de Silva, simplemente nos tenemos que dejar llevar por el autor a través de sus páginas hasta que lleguemos a su estupendo final. Recomendable: 4⭐️

 

El mejor párrafo de la novela para mí (será porque es algo que yo he pensado toda la vida, pero sería incapaz de transmitir tan bien): 

 

Ella era un sueño. Lo que había soñado toda mi vida o, si me pongo psicoanalítico, la encarnación perfecta de mi fantasma lacaniano, esa ensoñación que uno ama desde antes de tener conciencia y que sigue amando para su bien o su mal, según le ruede la vida y acierte a encontrar, o no, en quien proyectarla.

 

 

Autor

 

Lorenzo Manuel Silva Amador nació en 1966 en Madrid. Estudió Derecho en la Universidad Complutense y estuvo trabajando como abogado de una gran empresa del sector energético desde 1992 hasta 2002, tras pasar un año como auditor de cuentas y otros dos como asesor fiscal en una firma multinacional.

Ha escrito: Noviembre sin violetas, La sustancia interior, La flaqueza del bolchevique, Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia, El lejano país de los estanques, El cazador del desierto, El ángel oculto, El urinario, El alquimista impaciente,  La lluvia de París, El nombre de los nuestros, La isla del fin de la suerte, La niebla y la doncella, Los amores lunáticos, Carta blanca, La reina sin espejo, La isla del tesoro, Muerte en el ‘reality show’ , Trilogía de Getafe (edición conjunta de las novelas Algún día cuando pueda llevarte a Varsovia, El cazador del desierto y La lluvia de París),  El blog del Inquisidor, La estrategia del agua, Niños feroces y La marca del meridiano.

Con la novela La flaqueza del bolchevique quedó Finalista del Premio Nadal 1997; con El lejano país de los estanques obtuvo el Premio Ojo Crítico 1998; con El alquimista impaciente el Premio Nadal 2000; con El nombre de los nuestros quedó Finalista del Premio Ciudad de Cartagena de Novela Histórica 2002; con Carta Blanca, el Premio Primavera 2004; con Sereno en el peligro, el Premio Algaba de ensayo 2010; y con La marca del meridiano, el Premio Planeta 2012.

Desde 2008 es comisario de Getafe Negro, Festival de novela policiaca de Madrid. 

        

Datos del libro

 

 
TítuloLa marca del meridiano
AutorLorenzo Silva
EditorialPlaneta
Primera edición6 noviembre 2012
SerieBevilacqua y Chamorro

 

 

 

 

 

 

Esta reseña se publicó originalmente el 12 de noviembre de 2012 en el blog Con el alma prendida a los libros (ya cerrado). Como no quiero perder las entradas ni las sensaciones que me dejaron las novelas reseñadas allí, la recupero en esta web sin moverle ni una coma.

 

 

Puedes encontrar a Montse Martín en Lector Cero. Si quieres un informe literario o una corrección de tu novela, puedes contactar con ella aquí.

lector cero

Cuéntame qué opinas

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En Escaparate Literario cumplimos el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)

Responsable: Elías García Díaz

Finalidad: Gestionar los comentarios de nuestro blog

Legitimación: Tu consentimiento

Destinatarios: Los datos que nos facilitas están alojados en los servidores de la empresa 1&1 Internet España S.L.U.

Ver la politica de privacidad de 1&1 Internet España S.L.U. ( https://www.1and1.es/terms-gtc/terms-privacy/)

Derechos: En cualquier momento podrás ejercer tus derechos, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos.

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibirás semanalmente información sobre literatura: novedades, reseñas, sorteos, presentaciones, escritores independientes...

* campo obligatorio
Consentimientos

En Escaparate Literario cumplimos el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)

Responsable: Elías García Díaz

Finalidad: Gestionar el envío de nuestra newsletter

Legitimización: Tu consentimiento

Destinatarios: Los datos que nos facilitas están alojados en nuestra plataforma de email marketing MailChimp alojados en EE.UU. y acogidos al EU-US Privacy Shield. Más información en la página de política de privacidad de MailChimp

Ver la politica de privacidad de 1&1 Internet España S.L.U. ( https://www.1and1.es/terms-gtc/terms-privacy/)

Derechos: En cualquier momento podrás ejercer tus derechos, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos comunicándonoslo a través del formulario de contacto en esta misma web.

Te hemos enviado un correo para que confirmes tu suscripción