Opinión personal

 

 

Las estepas de Avok me ha parecido una novela fascinante de dos autores que yo desconocía y que consiguen atraparme en un relato muy bien escrito, en una aventura bien cohesionada y que posee muchas de las cualidades que cualquier novela puede tener, la acción engancha desde el principio, pero a mi juicio llega bastante más allá, y no es solo una novela de acción sino que se adentra en cada uno de los protagonistas y en sus distintos caracteres y problemas internos, haciendo de la novela un viaje de crecimiento personal de cada uno de ellos. Llegas a identificarte fácilmente con cualquiera de los protagonistas, acabas sintiendo como sienten ellos y te resultan de tal forma cercanos que comprendes también sus lados más oscuros y se les perdona en cierta manera.

 

El mundo en el que se desarrolla no es solo un escenario sin más, los autores consiguen que nos adentremos con ellos en la estepa, un paisaje que puede parecer desolador, frío, inhóspito, prácticamente desértico, pero al mismo tiempo inmenso y que vivamos, al igual que hacen los protagonistas, la belleza despiadada del entorno, que cala de forma inexorable en el devenir de sus días. 

 

Dos mundos totalmente contrapuestos, seis habitantes de Ilaán, un país que abraza un sistema feudal, con castillos, ciudades, edificios, bailes, guerras de caballería… se enfrentan a los salvajes habitantes de la estepa, enemigos naturales de los ilanos, y en concreto perseguirán a una numerosa partida de jinetes odemi, adoradores de Avok, la tribu más sanguinaria entre los ya de por sí peligrosos kitanna. 

 

Al igual que ocurre con los bereberes del desierto, o las tribus indígenas de las selvas amazónicas, los kitanna poseen un arma muy poderosa, la mayor, su hábitat, la estepa, que ellos conocen como la palma de su mano, que les acoge, se hace fuerte con ellos, un lugar sin agua, sin comodidades, sin árboles, sin apenas sitios donde guarecerse o resguardarse para no ser vistos, en definitiva, un lugar que no es para cualquiera.

 

He de decir que me gustan muchísimo los personajes. Tal vez, como buenos escritores, han conseguido que mucha de mi atención se centre en el principal protagonista, Silas, un joven de una importante familia, que parece harto de la vida casi antes de comenzarla, que no encuentra sentido en los devaneos de la corte, vive una vida de lujos, mujeres, participando en una especie de justas o combates con los que como caballero  acredita su destreza en el manejo de las armas, pero que nunca ha estado en la guerra y parece ansiarla en cierto modo. Según va transcurriendo la historia va mostrando muchísimos más rasgos de su carácter, creciendo a nivel personal, y logra en muchos sentidos hacernos cómplices de su modo de pensar y de sus decisiones. 

 

Pero cualquiera de los otros cinco personajes que componen la partida han logrado también mi máxima atención. Una joven sacerdotisa, Naúr, mujer con grandes dosis de intuición y que sabe posicionarse ante las distintas disputas que la dureza de la misión emprendida por los seis va provocando de forma inevitable. Silas Xianá y ella establecen casi desde el principio una extraña relación que continuará a medida que avanza la novela. Ninguno de los dos volverá a ser el mismo desde el momento que sus destinos se cruzan. Naúr parece estar siempre en el lugar adecuado cuando es preciso, creo que es la figura serena y fuerte que todos ellos necesitan en muchas ocasiones, dado que la misión que han emprendido es durísima, prácticamente imposible.

 

El capitán Kelaion, hombre de honor, implacable a la hora de tomar decisiones y de exigir al resto la persecución de los odemi, capaz de los mayores sacrificios pero que también parece incapaz de apiadarse de nada o de nadie. Inteligente y humano también. En este viaje aprenderá igualmente a apreciar el valor de las personas, no sólo en la guerra, el sentido último del viaje que va más allá de una batalla más de las muchas a las que se ha enfrentado ya a lo largo de su vida.

 

Desde el comienzo de la novela se nos presenta al cuarto personaje, Kíos, como un traidor y un forajido, de hecho estos dos nombres le son dados continuamente en la novela, cosa con la que personalmente no estoy de acuerdo. Fácil, ¿no? Le voy cogiendo cada vez más cariño y me fastidia que continuamente se refieran a él por estos dos calificativos peyorativos. Pero, bueno, os dejo que leáis la novela y toméis vosotros solos la decisión. No seré yo quien pueda posicionarme, para saber por qué alguien hace lo que hace hay que ponerse en sus zapatos, hay que vivir lo que ha vivido y aun así desconocerás si harías lo mismo que hizo él. A mí Kíos me encanta casi desde el principio y punto.

 

El quinto jinete que se une a la persecución es un joven inexperto, Xoas, pastor, amigo de Naúr, personaje que descubre dentro de sí mismo una gran determinación para luchar junto a sus compañeros de destino, sin dejar en ningún momento de ser alguien con una sensibilidad y una humanidad envidiable.

 

Y por último el sexto personaje, Baltas, un veterano soldado de la escasa dotación del castillo de Kelaion, con un papel bastante menor, a mi juicio es más bien un personaje secundario y sirve para dar opción de desarrollarse al resto de protagonistas.

 

El viaje por la estepa de Avok les cambiará a todos por completo, uno nunca vuelve a ser el mismo después de vivir una experiencia tan extrema. Siempre, en la vida de todos nosotros, hay un antes y un después, esta misión lo hubiera sido para cualquier persona que se hubiera atrevido a emprenderla.

 

La novela está muy bien escrita, tiene buen ritmo, sus diálogos son ágiles, alterna momentos de tensión junto con otros de calma bien hilados, pequeños misterios que vamos descubriendo paso a paso, mientras a lo largo de la trama nos van soltando pistas, bosquejos, para que seamos nosotros mismos los que nuevamente vivamos la historia. 

 

Por cierto, y modo tal vez anecdótico, en ningún momento he conseguido ver qué parte escribe quién, cómo han hecho estos dos autores para escribir una novela a medias y que no se note, supongo que algún día nos contarán su truco. Y, cuidado, que he estado atenta a descubrirlo…

 

Al parecer en Las estepas de Avok se hace un pequeño guiño a algún personaje de la primera novela de los autores, y se supone que ambas novelas suceden en un mundo mayor, Êrhis, pero yo no me he leído la primera y no he notado en ningún momento que hubiera partes de la historia en las que me encontrara perdida por ese motivo.

 

Según los propios autores: Êrhis es un mundo en el que caben infinitas historias, desde la fantasía y la épica más clásica hasta los relatos más crudos y realistas. Algunas aventuras ya están escritas, otras lo estarán y las hay que pertenecen a la imaginación de cada uno de los lectores que se sumergen y viajan por esta tierra milenaria.

 

Disfrutaréis de la novela tanto como yo, está asegurado.

 

Autor

 

 

Lola Basavilbaso Gotor (Zaragoza, 1985) y Luis Constante Luna (Madrid, 1985) son dos autores españoles responsables de la creación de Êrhis, el mundo de fantasía en el que se ambientan sus novelas. Se conocieron hace más tiempo del que quieren reconocer bajo la mirada de los viejos muros de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza durante sus estudios de Historia del Arte. Ninguno de los dos podía imaginar que arrancaría entonces una larga historia de momentos compartidos, creación literaria e incertidumbre laboral.

Terminada la carrera en 2008, Zaragoza los vio partir rumbo a Roma para iniciar sus estudios de doctorado. Roma alimentó en ellos otro tipo de inquietudes más allá de las académicas. Allí, de un modo ideal, fueron dando forma y asentando los cimientos de Êrhis, un mundo fantástico en el que volcar de manera creativa su interés y conocimiento sobre la cultura antigua y medieval. De regreso a España hicieron del editor de textos su segundo hogar y en el plazo de tres años dieron fin a sus respectivas tesinas y a su primera novela, La estrella se alza en el cielo.

A partir de 2013 siguieron años de incertidumbre académica, profesional y editorial. Las nubes comenzaron a abrirse  en 2015 con la publicación de La estrella se alza en el cielo, que fue premiada en 2017 con el I Premio Caligrama en la categoría Promesa. Este reconocimiento no solo ha supuesto un refuerzo a su trabajo, sino que les ha abierto nuevas posibilidades para seguir escribiendo.

Actualmente residen en Zaragoza, donde han terminado esta, su segunda novela, Las estepas de Avok.

 

 

Datos del libro

 

 
TítuloLas estepas de Avok
AutorLola Basavilbaso  & Luis Constante
EditorialCaligrama
Primera edición1 febrero 2019

 

 

 

 

Resumen
Fecha
Título libro
Las estepas de Avok (Lola Basavilbaso  & Luis Constante)
Valoración
51star1star1star1star1star

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