Opinión personal

 

Hoy os traigo la reseña de un libro que me ha cautivado y que, por ese motivo, me va a hacer rehacer una de las entradas de las recomendaciones (que aunque cuando la hice puse que si leía algún libro que me gustase lo añadiría, pensaba que no iba a tenerlo que hacer. Y no os imagináis lo que me jode). No te lo perdonaré jamás, Carmen Sereno, ni a ti ni a tu Maldito síndrome de Estocolmo.

No sé cómo llegué a tener conocimiento de este libro ni cómo entablé relación con la autora. El caso es que de  Maldito síndrome de Estocolmo lo primero que me llamó la atención fue su portada, con esas cintas de corsé y esa sobriedad y elegancia (que ya está bien de torsos desnudos, como llamaba mi hermana a las portadas de romántica, hombreya).

Pues al poquito de salir me bajé una muestra y me gustó mucho cómo escribía la autora, pero decidí esperar por si me lo subía alguna de las plataformas de tarifa plana a las que estoy suscrita. Y mientras esperaba, leí a una persona en Facebook que decía que quería la segunda parte ya. ¿No he leído la primera y ya sé que hay un «continuará»? Y me desinflé.

Pero el otro día, hartita de coger y soltar, soltar y coger un libro tras otro (léase abrir cualquiera de las cuatro aplicaciones con las que leo en el iPad) me dije: cómprate de una vez el libro de la Sereno y ponte con él, que seguro que te echas unas risas, que a ella se la ve muy graciosa. Y lo compré. Y me puse con él. Y maldita la hora en la que no lo empecé el día que me topé con él por primera vez porque, como os he adelantado al principio, es un libro que me ha cautivado, hechizado, fascinado y todos los participios en «ado» del mundo (que otra cosa no, pero yo también sé manejar el diccionario de sinónimos de Word 😜).

No sabía lo que me iba a encontrar porque la autora un día, cuando  le comenté que yo no era lectora asidua de romántica, me dijo que no era de ese género. ¿Una novela erótica? Porque me pilla ya mayor eso de leer cómo follan en una postura tras otra (que para eso me leo el Kamasutra o un libro sobre sexo tántrico) y ya manejo a la perfección los cuatro pasos de…; ¿que de qué?, pues tendréis que leer el libro para saberlo.

Pues bien. Ni romántica ni erótica ni… La verdad es que no sé cómo coño definir este libro. Creo que es inetiquetable (salvo que intenso sirva como género), pero lo que sí que tengo clarísimo es que es una de las mejores novelas que he leído este año.

Ana Luna es una joven de Barcelona de veinticinco años que empieza a trabajar como externa en los Laboratorios Grau, una gran empresa farmacéutica. Está a las órdenes de Eric Grau, el director de Ventas y Finanzas, y uno de los dueños de la compañía.

Eric —(¿Todas os habéis puesto de acuerdo para utilizar ese nombre? Quieta pará, Sereno, que te veo venir, e imagino que tu protagonista se llama así por el personaje que interpretaba en True Blood tu muso)— tiene fama de ser un hombre duro y frío (su apodo es Iceman) y de acostarse hasta con una escoba con falda.

En cuanto Ana y Eric se conocen, la diversión está servida. Y empieza una historia de encuentros y desencuentros, de mucha tensión sexual no resuelta…

Pero Maldito síndrome de Estocolmo no trata solo sobre las idas y venidas entre Ana y Eric y las enganchadas entre ellos. Es mucho más… Porque, ¿quién es realmente Eric Grau?

Ambientada en Barcelona y Roma en la actualidad, la novela está estructurada en 54 capítulos. Utilizando un narrador protagonista (Ana) que nos cuenta la historia en primera persona siguiendo un orden cronológico lineal (excepto una secuencia que lo está en tercera y que es un flashback en el que se nos dan algunas pinceladas de la vida de Eric en su juventud), la novela tiene una trama bien enlazada, con un ritmo ágil y una prosa pulcra y muy cuidada, a la vez que incisiva y afilada (porque hay muchísima crítica social en el libro).

¿Que por qué me ha parecido una de las mejores novelas que he leído este año? Voy a intentar explicároslo y convenceros de por qué tenéis que leer este libro sí, sí o sí. No hay más opciones.

 

¿Qué me ha gustado?

 

  • Como ya he dicho antes, la portada llama poderosamente la atención y destaca entre la mayoría, tanto por su paleta de colores, como por su originalidad, además de por su frescura. Ya era hora de que se hiciese una renovación de lo que primero nos entra por la vista, que todas las que hay en los expositores parecen clones o ya las hemos visto anteriormente. Además, hay una escena casi al final de la novela que nos hace entender el porqué de ese corsé allí.

 

  • Porque la historia no tiene nada que ver con lo que yo tenía en mi cabeza. Seáis de romántica, de erótica, de negra, de histórica… del género que sea, esta novela os va a encantar. No os voy a contar nada para que os llevéis la misma sorpresa que yo. Una vez que lo coges ya es imposible soltarlo.

 

  • Por lo bien que ha reflejado los miedos que todos sentimos cuando nos enamoramos, ese miedo que nos atenaza y nos impide muchas veces lanzarnos de cabeza aunque estemos seguros de nuestros sentimientos. El miedo a sufrir, el miedo a perder… en definitiva, el miedo al amor y a ser felices.

 

  • Porque tiene unos diálogos brillantes que no he visto nunca en una novela con una historia de este tipo. Pero no solo son las pullas entre Ana y Eric, también son igual de maravillosos los que mantiene con otras personas.

 

  • Los monólogos interiores de nuestra protagonista son igual de soberbios que los diálogos. Unos nos sacan una sonrisa (o carcajada, como ha sido mi caso), otros una lágrima y otros me han hecho reflexionar. Si no te quedas en la superficie y profundizas, seguro que te sacude algo en tu interior. Destaca, por encima de todo, la lucha «ética» de nuestra protagonista: ¿se puede trabajar en un sitio, aunque necesitemos ganarnos la vida, cuyos ideales no compartes?

 

  • Porque me ha hecho reír, que eso no tiene precio. Como ya he dicho en muchas ocasiones, soy de risa fácil, pero me cuesta reírme con una novela. Los diálogos, además de brillantes, son chispeantes y divertidos en algunas ocasiones, en otras son áccidos, cargados de ironía y de sarcasmo.

 

  • Una pluma incisiva y afilada con la que hace una gran crítica social, sobre todo en el tema del negocio farmacéutico y en el ámbito laboral. El pijerío de los ejecutivos (¿por qué ellos no pueden decir metodología en lugar de Know-How, reunión en lugar de meeting o tiempo en lugar de timing) , la precariedad laboral, que las mujeres no somos floreros (y que las tetas no son inconveniente para que desempeñemos perfectamente nuestro trabajo), la avaricia y la codicia de los business men (si es que todo se pega, pero aquí es que no encontraba un sinónimo y este me ha venido bien).

 

  • Porque las escasas escenas de sexo explícito están descritas con mucha delicadeza. Son muy sensuales y pertinentes (que, como he dicho anteriormente, para que me hagan una lista de posturas me cojo el Kamasutra).

 

  • Unos personajes muy bien construidos, humanos, muy bien perfilados, sobre todo psicológicamente. Ana me ha parecido un personajazo y Eric también, pero con él no he conseguido empatizar. Cuando se ha abierto en canal y lo he visto más accesible me ha gustado un poquito más, pero no ha logrado que me «enamorase» de él. Me ha parecido muy original que no explotase (como suele suceder) el tema del amigo homosexual, que ya está demasiado visto.

 

  • La ambientación es fabulosa, sobre todo en lo que se refiere al trabajo en una gran multinacional. Imagino que la autora habrá vivido algo similar para poder escribir y describir cómo es el día a día de una empresa grande, las puñaladas traperas, los trepas, el clasismo, la diferencia de estatus entre los trabajadores, las zancadillas, las envidias, las rencillas, los celos… En definitiva, una selva en la que solo sobreviven los más fuertes (o los más cabrones, como prefiráis). Y la amoralidad (o, más bien, inmoralidad) del negocio farmacéutico, porque es eso, un negocio: dedican mucho dinero a la investigación pero porque van a recuperar todo lo que han invertido multiplicado por miles de millones.

 

  • En cuanto al desenlace, quiero hacer una puntualización, y me gustaría que alguien me respondiera (aunque fuese por privado). Considero que esta novela estaba perfecta sin el último capítulo, porque ya estaban todos los cabos cerrados y podía haber sido un libro autoconclusivo perfecto. Pero creo que un editor con mucha vista ha considerado que aquí había un filón (como he dicho en Twitter, le auguro muchísimos éxitos a esta escritora) y ha pedido ese último capítulo que ha puesto la trama patas arriba y da lugar a que los que hemos leído El síndrome de Estocolmo nos vayamos a estar mordiendo los muñones hasta que llegue la ansiada segunda parte de esta bilogía. 

 

Resumiendo, que dice el Maestro: Maldito síndrome de Estocolmo es una novela inetiquetable, con una trama muy bien armada, con una protagonista potentísima e insuperable, una historia intensa con un desenlace insospechado. Muchísimo más que recomendable. 4,5 ⭐️.

 

 

Autor

 

Carmen Sereno (Barcelona, 1982) es periodista y ha trabajado en diversos medios de comunicación y grandes corporaciones. 

Un día se dio cuenta de que había demasiadas historias por ahí que debían ser contadas y lo dejó todo para cumplir su gran sueño de ser escritora. Viajar es lo segundo que más le gusta después de escribir. Fotografiarlo todo, lo tercero. 

Habla varios idiomas y le apasionan los países nórdicos, sobre todo Suecia. De hecho, lleva la palabra «Estocolmo» tatuada en el brazo, aunque, cuando le preguntan, suele decir que es simbólico para hacerse la interesante. 

Está casada y tiene un hijo que, curiosamente, fue concebido en esa ciudad. 

Maldito síndrome de Estocolmo es su primera novela. Obra ganadora del I Premio Chic de novela romántica.

 

 

Datos del libro

 

 
TítuloMaldito síndrome de Estocolmo
AutorCarmen Sereno
EditorialPrincipal de los Libros
Primera edición10 octubre 2018

 

 

 

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Lectora compulsiva y bibliófaga. Correctora en lectorcero.com

Creo que parte de mi amor a la vida se lo debo a mi amor a los libros.

Que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena.

Resumen
Fecha
Título libro
Maldito síndrome de Estocolmo
Valoración
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