Harry Bosch

Michael Connelly

Harry Bosch es un detective de la policía de Los Ángeles, primero de homicidos y luego de la unidad de casos abiertos/no resueltos. En algunos libros está fuera del cuerpo y trabaja como detective privado. Su madre, una prostituta asesinada cuando Harry tenía once años, le puso el nombre por El Bosco. Creció en orfanatos y hogares de acogida.

Estuvo en Vietnam (fue una «rata de los túneles» y eso ha marcado su personalidad y aparece en muchas de sus novelas), es aficionado al jazz, y en su trabajo es muy metódico y concienzudo y no soporta que le den órdenes personas menos preparadas que él (de ahí sus encontronazos con todo lo que suene a autoridad, sus numerosos expedientes,  y sus entradas y salidas del departamento de policía).

Tiene un hermanastro por parte de padre, Mickey Haller, que trabaja como abogado defensor, y que ha aparecido en algunos de los libros que componen esta serie y, además, tiene una propia.

En cuanto al amor, en el libro La oscuridad de los sueños nos habla de su teoría de «la bala única»:  Todo el mundo tiene una persona por ahí, una bala. Y si tienes suerte en la vida, conoces a esa persona. Y una vez que lo haces, una vez te disparan en el corazón, entonces no hay nadie más. No importa lo que ocurra (muerte, divorcio, infidelidad, lo que sea), nadie más puede volver a acercarse. Para romper con los clichés del policía mujeriego, Bosch es un auténtico romántico.

Harry Bosch, detective de la Policía de Los Ángeles, ha sido siempre un solitario. Hijo de una prostituta asesinada, fue criado en orfanatos y quedó luego marcado por la dura experiencia de Vietnam.

Ahora, un caso rutinario de muerte por sobredosis le devuelve a su pasado.

La víctima, Billy Meadows, había servido en su misma unidad. Ambos eran «ratas de túnel«, ambos combatieron en los túneles del Vietcong y ambos habían experimentado el horror del «eco negro».

Ahora Meadows está muerto, pero su rastro parece apuntar a un gran atraco bancario perpretado a través de la red de túneles del alcantarillado.

Cal Moore, del departamento de Narcóticos, investigaba sobre una nueva droga de diseño -el «hielo negro»- cuando fue encontrado en un motel con un tiro en la cabeza y una nota en el bolsillo.

Para Harry Bosch lo importante no son los hechos aislados, si no el hilo que los mantiene unidos.

Y sus averiguaciones sobre el sospechoso suicidio de Moore parecen trazar una línea recta entre los traficantes que merodean por Hollywood Boulevard y los callejones más turbios de la frontera con México.

Una línea fatídica sembrada de cadáveres….

Harry Bosch se enfrenta a un juicio interpuesto por la familia de Norman Church. Años atrás, estando de servicio, Bosch mató a Church, a quien creía culpable de una serie de asesinatos.

Todos los indicios indicaban que tras este se ocultaba un asesino en serie apodado «el Fabricante de Muñecas», un hombre que maquillaba como muñecas a sus víctimas, la mayoría de ellas prostitutas.

La viuda de Church sigue insistiendo en la inocencia del que fuera su marido y su abogada alega tener pruebas que ofrecen una coartada a Church para uno de los asesinatos que en su día le imputaron.

El hallazgo de un nuevo cadáver con el sello de Church, pero cometido tras la muerte de éste, complica aún más las cosas para Bosch, quien tendrá que enfrentarse a la presión del juicio mientras intenta resolver un caso que pone a prueba la credibilidad del departamento de policía.

La vida de Harry Bosh es un desastre. Su novia le ha abandonado, su casa se halla en un estado ruinoso tras haber sufrido los efectos de un terremoto, y él está bebiendo demasiado.

Bosch se resiste a ver al médico asignado por la policía de Los Ángeles, pero finalmente acaba reconociendo que un hecho trágico del pasado continúa interfiriendo en su presente.

En 1961, cuando tenía once años, su madre, una prostituta, fue brutalmente asesinada. El caso fue repentinamente cerrado y nadie fue inculpado por el crimen.

Bosch decide reabrirlo buscando, si no justicia, al menos respuestas que apacigüen la inquietud que le ha embargado durante años.

Harry Bosch lleva dieciocho meses sin investigar un homicidio: ha sido apartado temporalmente del cuerpo.

Junto con Jerry Edgar y Kiz Rider forma un equipo de tres detectives.

El primer caso al que se enfrentan es el asesinato de Tony Aliso, productor de películas porno en Hollywood, encontrado muerto en el maletero de su Rolls Royce.

Las pistas conducen a Bosch a Las Vegas, donde tras cinco años se reencuentra con Eleanor Wish, que se ve envuelta en la investigación hasta el punto de que ambos ven peligrar sus vidas.

El cadáver de Howard Elias es hallado en pleno corazón de Los Ángeles.

Las demandas de este letrado afroamericano contra el Departamento de Policía de Los Ángeles, aduciendo violencia y racismo, lo habían convertido en una celebridad, pero también se había ganado el odio del cuerpo al completo.

Cuando a Harry Bosch se le asigna la investigación de este asesinato, sabe lo delicado del asunto y que deberá llevarla a cabo en una atmósfera asfixiante.

Harry Bosch participa como testigo en un juicio en el que se acusa a un director de cine del asesinato de una actriz.

Mientras tanto, el ya retirado agente del FBI, Terry McCaleb, investiga un homicidio complejo.

Su primer examen del escenario del crimen le lleva en pos de un asesino metódico con un gusto por los rituales y la venganza: junto al cadáver de la víctima han sido halladas la figura de una lechuza y un extraño mensaje en latín.

A medida que McCaleb desentraña las claves de este escabroso asesinato, Bosch cobra mayor protagonismo en el juicio del que está pendiente toda la ciudad de Los Ángeles.

Sorprendentemente, las piezas de uno y otro rompecabezas empiezan a solaparse.

Harry Bosch recibe la orden de acudir a visitar a un doctor. Este insiste en que ha encontrado un hueso humano cuando paseaba con su perra por las colinas de Hollywood.

Acompañado de un equipo de antropólogos forenses, Bosch descubre que el hueso pertenece al esqueleto de un niño de unos doce años que fue asesinado y enterrado en la zona tras haber sufrido numerosos maltratos físicos.

El hecho, ocurrido casi tres décadas atrás, despierta no solo la conmoción general, sino un inusitado interés dentro del propio equipo de investigadores.

Insatisfecho y decepcionado, Harry Bosch decide abandonar el cuerpo de policía de Los Ángeles, al que ha pertenecido durante casi tres décadas.

Su intención es reabrir aquellos casos que no pudo resolver durante sus años como agente.

Uno de ellos es el asesinato de una joven que trabajaba en unos estudios cinematográficos.

La muerte se produjo días antes del robo de dos millones de dólares que iban a utilizarse durante el rodaje de una película, y Bosch cree que ambos hechos podrían estar relacionados.

Harry Bosch investiga la muerte del exprofiler del FBI Terry McCaleb, que muchos lectores de Connelly recordarán como el héroe de su novela Deuda de sangre, llevada al cine con Clint Eastwood en el papel principal.

Sus indagaciones le llevan a sospechar de Robert Backus, conocido como el Poeta, a quien se daba por muerto.

Decidirá entonces pedir la ayuda de la agente del FBI Rachel Walling, encargada en su día de la investigación de los crímenes cometidos por Backus…

Después de tres años de retiro, Harry Bosch está de vuelta en la unidad de Casos Abiertos del Departamento de Policía de Los Ángeles.

Trabajando de nuevo con su antigua compañera Kiz Rider, intentará cerrar algunos casos no resueltos.

Rebecca Verloren, una joven mestiza, fue brutalmente asesinada diecisiete años atrás. Las nuevas tecnologías han permitido extraer el ADN de una muestra de sangre hallada en el revólver Colt 45 utilizado para cometer el crímen.

La sangre corresponde a Mackey, un hombre que forma parte de un grupo de supremacistas blancos, lo cual les hace sospechar que el móvil del crimen ha sido racial.

Harry Bosch tiene la oportunidad de reabrir un caso en el que trabajó en el pasado y que había quedado sin resolución; se traga del asesinato de Marie Gesto, una joven desaparecida años atrás.

Bosch tuvo siempre el presentimiento de que nunca encontrarían con vida a Gesto y cuando las circunstancias le forzaron a cerrar el caso, se quedó con la desagradable sensación de haber dejado escapar al culpable por obviar un detalle de la investigación. Por ello recibe, entre escéptico y aliviado, la confesión de un hombre que alega estar detrás del asesinato de la joven.

Las circunstancias que envuelven el caso son atípicas dado el interés de un político por llegar a un pacto con el presunto culpable.

Arguye que resultaría beneficioso paa ambas partes: el detenido detallaría qué pasó con otros casos irresolutos cuya autoría se atribuye, evitando así la pena de muerte.

A Bosch no le gusta la propuesta, pero no puede reprimir su deseo de cerrar un caso que le ha inquietado durante años.

Su intuición no le engaña: se trata de uno de los casos más complejos de su carrera.

Una noche aparece un cadáver en un observatorio de las colinas de Hollywood.

Aparentemente, se trata de un asesinato común, por lo que el detective de policía Harry Bosch se hace cargo del caso.

No obstante, pronto se descubrirá que la víctima trabajaba en el sector clínico y que tenía acceso a sustancias radiactivas. Esto convierte un simple homicidio en un asunto de terrorismo.

El FBI toma las riendas y empieza una carrera contrarreloj para encontrar a los culpables, en un caso en el que nada es lo que parece.

Harry Bosch y su compañero Ignacio Ferras acuden a investigar el asesinato del dueño de una tienda de alimentación y bebidas, Mr. Li, durante un posible atraco. Pronto parece evidente que no se trataba de un atraco. Mr. Li podía estar siendo extorsionado por la Tríada, la mafia china.

Bosch, en deuda con Li, promete a sus hijos, Robert y Mia, que encontrará al asesino de su padre. Años atrás, durante los disturbios que asolaron Los Ángeles, Bosch había salvado la vida gracias a la intervención de Mr. Li.

A medida que Bosch se convence de que la Tríada está implicada en la muerte de Li, le llega la noticia de que su propia hija, Maddie Bosch, que acaba de cumplir trece años, ha sido secuestrada.

Maddie vive en Hong Kong con su madre, la exmujer de Bosch, Eleanor Wish, antiguo agente del FBI.

Temiéndose que este secuestro esté relacionado con la investigación del asesinato de Mr. Li en Los Ángeles y no pudiendo confiar en la policía local, Bosch llega a Hong Kong durante la celebración del Festival de los Fantasmas Hambrientos, en un desesperado intento por encontrar a su hija.

A Harry Bosch le quedan tres años para jubilarse del cuerpo de policía de Los Ángeles.

Ahora que se acerca el final de su carrera profesional, está más empeñado que nunca en investigar nuevos casos, y en una sola mañana se encuentra con dos.

Sumido por completo en ambos casos, que se entrelazan como la doble hélice de una muestra de ADN, Bosch efectúa dos escalofriantes descubrimientos: un sádico asesino que lleva más de dos décadas operando en la ciudad totalmente inadvertido, y una conspiración política que se remonta a la historia más oscura del cuerpo de policía.

¿Qué relación puede guardar un asesinato reciente con un crimen acontecido dos décadas atrás?

El inspector Harry Bosch debe plantearse dicha pregunta cuando, por alguna extraña razón, la investigación de un homicidio le hace regresar a la peor época que recuerda de su larga trayectoria profesional: las revueltas raciales que arrasaron Los Ángeles en 1992.

A medida que avance en el nuevo caso, Bosch deberá volver sobre aquellos turbulentos días en que la ciudad pareció volverse loca y en los que una joven fotógrafa murió bajo extrañas circunstancias.

Quizá la resolución del crimen del presente sea también la respuesta a aquella muerte jamás resuelta del pasado.

No hay muchas víctimas que mueran una década después de que se cometa el crimen. Así pues, cuando un hombre fallece por las complicaciones derivadas de un balazo recibido diez años antes, a Harry Bosch le corresponde un caso en el que el cuerpo todavía está fresco pero apenas hay ninguna otra pista.

Incluso para un policía veterano sería un caso complicado. Y la nueva compañera de Bosch en el Departamento de Policía de Los Ángeles, la detective Lucía Soto, no tiene ninguna experiencia en homicidios.

A Bosch y a Soto se les encarga resolver un caso que resulta tener alta tensión e implicaciones políticas. Empezando por la bala que ha permanecido alojada durante años en la columna vertebral de la víctima, los detectives deben conseguir nuevas pistas a partir de pruebas reunidas años atrás, y estas pronto revelan que el disparo no tuvo nada de aleatorio.

Cuando la investigación gana velocidad, conduce a otro caso sin resolver en el que todavía hay más en juego: las muertes de varios niños en un incendio ocurrido veinte años atrás.

Pero cuando su trabajo empieza a amenazar carreras y vidas, Bosch y Soto deben decidir si vale la pena arriesgarlo todo para encontrar la verdad o si es más seguro dejar que algunos secretos permanezcan enterrados.

Harry Bosch se ha retirado del Departamento de Policía de Los Ángeles, pero su hermanastro, el abogado defensor Mickey Haller, necesita su ayuda. Una mujer ha sido brutalmente asesinada en su cama y todos los indicios apuntan al cliente de Haller, un antiguo pandillero convertido en padre de familia. Aunque la acusación de asesinato parece irrefutable, Haller está convencido de que es una trampa.

Bosch no quiere saber nada de cruzar al otro lado y trabajar para la defensa. Siente que eso destruiría todo el bien que ha hecho en sus treinta años de policía de homicidios.

Sin embargo, Mickey promete dejar que las cosas caigan por su peso. Si Harry demuestra que su cliente es culpable, según las leyes de revelación de pruebas, estarán obligados a compartir sus hallazgos con la fiscalía.

Aunque va contra todos sus principios, Bosch acepta el caso a regañadientes. El expediente de la acusación tiene demasiadas lagunas y él tiene que llegar al fondo por sí mismo: ¿si el cliente de Haller no lo hizo, entonces quién mató a la mujer?

Con la ayuda secreta de su antigua compañera en el Departamento de Policía de Los Ángeles, Lucy Soto, Harry empieza a investigar. Sus pesquisas enseguida lo conducen al interior del departamento, pero se da cuenta de que el asesino al que ha estado siguiendo la pista también lo ha estado investigando a él.

Harry Bosch es el último investigador privado de California. No se anuncia, no tiene oficina y es quisquilloso con la gente para la que trabaja, pero no importa. Su talento de treinta años en el Departamento de Policía de Los Ángeles habla por sí solo.

Pronto, uno de los mayores magnates del sur de California acude a buscarlo. El huraño multimillonario se acerca al final de su vida y se siente atormentado por un remordimiento.

En su juventud tuvo una relación con una joven mexicana, su gran amor. Poco después de quedar embarazada, ella desapareció. ¿Tuvo el bebé? Y en ese caso ¿qué ocurrió con él?

Desesperado por saber si tiene un heredero, el multimillonario moribundo contrata a Bosch, la única persona en la que puede confiar.

Con una fortuna tan enorme en juego, Harry se da cuenta de que su misión podría ser arriesgada no solo para él, sino también para la persona a la que está buscando. Sin embargo, cuando empieza a descubrir la obsesionante historia, y a hallar sorprendentes vínculos con su propio pasado, sabe que no podrá descansar hasta que encuentre la verdad.