Unidad de Casos Perdidos
Anders de la Motte
El asesino de la montaña
El hombre de cristal
La inspectora Leonore Asker, al mando de la peculiar Unidad de Casos Perdidos, recibe una llamada del todo inesperada: su padre, con quien no tiene contacto desde hace más de quince años, necesita su ayuda, ya que se ha hallado un cuerpo en su finca y la policía sospecha que él ha sido el asesino.
Mientras, Martin Hill se muda a una finca apartada para escribir una biografía sobre el empresario Gunnar Irving, intrigado por el hecho de que la legendaria propiedad contiene una isla privada con un observatorio astronómico abandonado.
Pronto, Hill descubre que la zona tiene más historias que ofrecer: luces misteriosas y cuerpos mutilados.
Mientras Asker y Hill intentan encontrar respuestas, un temible asesino en serie, el hombre de cristal, surge de las profundidades de la oscuridad de las que nadie regresa jamás.
Los crímenes del bosque
Son los peores policías, los perdedores, los expulsados, los marginados. Son la Unidad de Casos Perdidos. Y solo ellos son capaces de resolver los casos más difíciles.
BIENVENIDOS A LA UNIDAD DE CASOS PERDIDOS
La inspectora Leonore Asker ha empezado a poner orden en la Unidad de Casos Perdidos y su ascenso parece inminente.
Decidido a impedirlo, el comisario Jonas Hellman la tienta con un antiguo asesinato sin resolver, convencido de que su complejidad la empujará a cruzar límites y poner en riesgo su carrera.
El caso se remonta diez años atrás: una mujer fue asesinada en una fábrica abandonada en medio del bosque, con un dedo amputado y una runa grabada en el suelo, la misma que acompañaba el cuerpo de la Joven Gris, una momia legendaria asesinada y enterrada en ese bosque hace más de mil años.
Cuando una chica aparece de noche, desorientada y sosteniendo el dedo de la víctima, el caso se reabre.
Con la ayuda de Martin Hill, Leo se adentrará en un enigma de ecos mitológicos que hunde sus raíces en la Edad de Hierro y en los secretos del inquietante Bosque de Óxido.