El Crisol

Abigail Owen
Orden de lectura

 

En la saga El Crisol, Abigail Owen nos lleva a un presente donde los dioses griegos no son mitos, sino fuerzas activas que gobiernan ciudades y destinos.

En Los juegos de los dioses, Lyra sobrevive como puede en San Francisco, marcada por una maldición de Zeus y atrapada en la Orden de Ladrones, una organización que la utiliza como herramienta mientras ella intenta no llamar la atención equivocada.

Pero cuando llega el Crisol —la competición que cada cien años decide quién ocupará el trono del Olimpo— todo cambia: Hades, el dios que nunca había participado, la elige a ella como su campeona.

A partir de ese momento, Lyra deja de esconderse para convertirse en pieza clave de un juego donde los dioses mueven las reglas a su antojo, las pruebas no perdonan y cada decisión tiene un precio.

Entre alianzas frágiles, peligros constantes y un vínculo inesperado con el propio Hades, la historia construye una tensión que no da tregua, con una protagonista que no está hecha para ser elegida… pero tampoco para rendirse.

Actualmente la saga cuenta con los siguientes libros publicados, cuyo orden de lectura es el siguiente:

  1. Los juegos de los dioses
  2. La destrucción de los dioses

 

A continuación puedes ver los libros de El Crisol.

Los juegos de los dioses

 

Los dioses adoran jugar con nosotros, los meros mortales. Y, cada cien años, se lo permitimos…

Nunca he gozado del favor de los dioses. Más bien todo lo contrario, gracias a Zeus.

Estoy maldita y trato de pasar desapercibida en la Orden de los Ladrones, con la esperanza de que los caprichosos seres que gobiernan desde el Olimpo no reparen en mí.

Algo que no es fácil, porque Zeus es el patrón de mi ciudad, San Francisco. Pero, de algún modo, sobrevivo. Hasta que, una noche, me cruzo con un dios distinto.

El peor dios. Hades.

Por primera vez, el dios del Inframundo va a participar en el Crisol, una competición que los dioses organizan para decidir quién será el nuevo rey que se sentará en el trono del Olimpo.

Pero en vez de luchar ellos mismos, los dioses eligen a mortales para competir en su nombre.

Pero ¿por qué Hades me ha elegido a mí, a una donnadie que además carga con una maldición, como su campeona? ¿Y por qué mi corazón da un vuelco cada vez que dice que soy suya?

No sé si soy un peón, cebo o algo completamente distinto para este oscuro y tentador dios. ¿Cómo voy a saberlo si su mente tiene más secretos que estrellas hay en el cielo?

Hades juega usando sus propias reglas… y la Muerte siempre gana.

La destrucción de los dioses

 

Los dioses la quieren muerta… pero Hades los enterrará.

Debería haberlo sabido: no conviene ser insolente con los dioses.

Ni enamorarse del dios del Inframundo.
Y aún menos dejarse arrastrar a una competición divina.

Pero aquí estoy: atrapada en el Tártaro, el peor lugar del mundo, enfrentándome a monstruos que hacen que los dioses parezcan compasivos.

Los titanes, trastornados tras siglos de rabia y rechazo, son prisioneros y permanecen atrapados por culpa de siete antiguas cerraduras.

Y, ¿lo adivinas?

Yo soy la llave.

Para poder escapar, tendré que superar cada horrible prueba a la que decidan retarme.

Para ganar, deberé convertirme en algo que ni los dioses pudieron prever.

Oh, ¿y Hades? Está a punto de romper todas las reglas de los dioses. Porque, para salvarme… el dios de la muerte hará que el mundo arda.

Pero ¿qué pasa si consigo liberarme antes? Pues que también lo harán los titanes. Y el mundo no solo sufrirá: suplicará que lo destruyan.