Mar de la Vega

 

La escritura ha supuesto para esta valenciana la nota discordante en su ordenada y planificada vida (estudios, trabajo, familia).

Licenciada en Derecho por vocación, a los 24 años ya era funcionaria de carrera del Cuerpo Superior de la Administración de su Comunidad Autónoma y estaba casada; y a los 33 había completado la familia con los dos hijos (hijas) que quería tener. Planes cumplidos sin duda.

Pero a los 42 años sufrió un desengaño profesional que le provocó una pequeña depresión, y buscando un estímulo empezó a escribir historias, al principio sin ninguna intención de publicar.

Sin embargo, aquí ha sido donde ha acabado reinando el caos, porque su primera publicación, No pierdas la esperanza es la sexta novela de su cuenta particular, mientras que Casarse por amor está sobrevalorado es la número trece. Fuera supersticiones, ¿no?

Pues sí, para compensar y en un año 2017 recién estrenado, llegó Cuando la vida es sexo, la número 7 de esta cuenta, el número cabalístico, el número de la suerte.

Y para terminar, una pequeña dosis de autobiografía con el relato Un amor de verano, un desamor de otoño y una fábrica de muebles. Hay que atreverse a todo.

Casarse por amor está sobrevalorado

 

Un matrimonio de conveniencia más atípico de lo habitual. Dos cónyuges muy distintos. Él, una estrella de la música con un lado oscuro; ella, una joven estudiante hispano-británica obligada a desdoblarse en dos mujeres diferentes. Un contrato matrimonial especial, sin sexo ni convivencia, pero con muchos secretos. Una historia ágil y entretenida, pero también de superación y crecimiento.